Post Punk es una sesión que recorre la oscuridad como lenguaje y la repetición como pulso emocional. Iniciamos con In the Rain de Sol Invictus, donde el folk marcial y la melancolía europea funcionan como umbral: canciones que parecen rituales íntimos, austeros, casi susurrados.
Seguimos con el debut de Molchat Doma, un puente entre épocas. Su sonido retoma la frialdad del post punk original, pero lo traslada a paisajes urbanos contemporáneos: sintetizadores severos, ritmos mecánicos y una sensación constante de aislamiento moderno.
Cerramos con Unknown Pleasures de Joy Division, el punto de origen y, al mismo tiempo, el final inevitable. Un disco que no busca consuelo, sino comprensión; donde el bajo, la voz y el espacio construyen una emoción contenida que sigue resonando décadas después.